Manual de pepetorrismo

(Nivel simplón: no requiere niveles superiores) 

Empezaremos este manual por definir el fenómeno granaíno del “pepetorrismo”, que es esa corriente telúrica que impele a esta conservadora ciudad a votar, inexplicablemente, a José Torres Hurtado para alcalde, pese a que este hombre, nuestro “arcarde”, tiene sumida a Granada en el más absoluto caos económico, en la más irrevocable inanidad política, en el más irremediable tedio urbano.

Este breve manual pretende servir a los usuarios para entender por qué Granada se ha estancado y necesita un cambio radical, pero además pretende ser un modesto apoyo logístico y lógico para cualquier militante del PP que sienta la profunda necesidad de llegar a ser alcalde de una ciudad como la nuestra, que hay gente pató.

Para entender el pepetorrismo (o para ser un alcalde pepetorrista), lo primero que hay que tener a mano (si hace falta, se crea de la nada) es un enemigo público. En el caso que nos ocupa, vale perfectamente la Junta de Andalucía, con Chaves o Griñán al frente, eso da igual. También sirve Zapatero, cualquiera de sus ministros o Islero, el toro que mató a Manolete. En realidad se trata de decir blanco cuando la Junta dice negro y al revés, provocando notables e injustificables retrasos en los proyectos que más podrían beneficiar a la ciudad y a su economía (el metro ligero, el AVE, la estación de Moneo, etc.). Esta medida se complementa con decir a los cuatro vientos que la Junta discrimina a Granada y que así no hay quien haga nada. Victimismo de garrafón, lacrimogenia de guardarropía, pero eficacísima, según demuestran las urnas. El caso es que en Málaga, también con alcalde del PP no hay ni un solo roce con la Junta, sino una sintonía total.

(Imagen tomada de antoniocasas.es)

 

Cultivado suficientemente el aspecto anterior, búsquense unas señas de identidad, a ser posible, las más  vinculadas a la derecha franquista y cuídense como caldo de cultivo para encizañar y disimular la pobreza en la gestión, la falta de ideas de calado, el vergonzante endeudamiento de las arcas municipales. Por poner un ejemplo clarísimo, instálese una gigantesca bandera nacional, hágase un uso patriotero y defiéndase a capa y espada el valor artístico de la ominosa escultura fascista a José Antonio, una escultura que se erigió (¡menuda erección!) en los años setenta a instancias del padre de Sebastián Pérez, número uno del PP provincial y también edil en la corporación pepetorrista. Otras medidas en la misma línea son quitar las placas simbólicas que los familiares de los fusilados ponen en la tapia del cementerio pidiendo el respeto por sus muertos a manos de la barbarie fascista.

Respecto a las obras “de mejora” de la ciudad, hay que tener muy claro dónde se hacen las obras y para quién, más que nada por determinar la cuantía de las mismas. Zonas de voto popular se llevan unas costosísimas obras, incluso ruinosas y fuera de presupuesto, mientras que barrios donde sus postulados tienen menos éxito tienen las calles levantadas, mal urbanizadas y no hay presupuesto para tapar un bache. La prensa anuncia estos días nuevas obras en la calle Ganivet, obras tan costosas como innecesarias. En cualquier caso, llénese la ciudad de parkings (sobre los que no se va a vigilar el cumplimiento de lo regulado sobre tarifas, en una curiosa negligencia), parkings sobre los que la maledicencia popular (Estos granaínos… ¡hay que ver cómo son!) asegura que están concedidos de forma arbitraria. El hecho es que Pepe Torres (como a él le gusta que le llame la gente) intenta hacer parkings hasta debajo de un colegio público (el del Realejo). También son vistosas las rotondas con esculturas extrañas en lo alto, los paseos donde no hay árboles, el mobiliario urbano costoso, y el cambio permanente de flores en los jardines, sólo por poner unos ejemplos de los económicos “criterios” urbanísticos.

Quien tenga vocación pepetorrista deberá estar dispuesto a usar todos los trucos posibles, sin renunciar a los más sucios, para desacreditar a la izquierda: las barbaridades que se le han dicho en los plenos a Lola Ruiz, la representante de IU hasta hace unos meses; el tono de displicencia; los gestos de grotesca superioridad… la definición como “progres talibanes” de todos los que queremos que se quite la mencionada escultura a José Antonio; el famoso casting para la zarzuela, llevado a cabo directamente por Pepe Torres, para vergüenza de aquellas personas que querían participar en el montaje de una zarzuela y resultó ser una forma de darse autobombo… Respecto a la cultura, al ocio, a los viajes y vuelos baratos, conviene diferenciar lo que son las cosas de los progres y la cultura cañí. El intento de cambiar el papel de la Orquesta Ciudad de Granada (cuyo origen fue una especie de nido de rojos), toda una orquesta sinfónica que llegó a tener un notable éxito, por la Banda Municipal, también de enorme calidad, fue uno de esos ridículos en los que un regidor de una ciudad como la nuestra nunca debería haber caído, pero él lo hizo y consiguió enfrentar dos instituciones, que nunca debieron sentirse antagónicas, sino complementarias.

(Imagen tomada de rotaryclubgranada.com)

 

Los vuelos baratos se quedaron en Málaga, ya que nuestro “arcarde” retiró la subvención y las facilidades. Su concejala de juventud lo resumió magistralmente: “Qué problema es trasponer a Málaga? Son ganas de crear polémicas”.

Finalmente, el pepetorrista a carta cabal debe cultivar una imagen populista, como  de chascarrillo grueso, boina y mondadientes en la comisura del labio, un argumentario de castellano viejo, simple y llano, una broma directa al corazón de nuestros paisanos, un aire de cacique viejo, un dejarse adorar por la masa inerte. Esa imagen se potencia con la instrumentación interesada de TG7, un canal propio de televisión pagado con las arcas municipales, ya de por sí enflaquecidas por los gastos desmedidos en la Gran Vía y la política de derroche. También en un boletín mensual que se llama Paso a Paso, con sus dos “pes” mayúsculas, como si se tratara del PP (qué dirían ellos si, con un gobierno municipal del PSOE, el boletín se llamara, por ejemplo, “Participación Social Obviamente Extraordinaria”).

 

(Imagen tomada de lorealinvisible.blogspot.com)

 

Así las cosas, la prensa de  estos días informa que Inagra, la empresa de la limpieza, va a despedir a doscientos empleados para saldar las deudas municipales. ¡En una ciudad tan sucia como Granada, se despide a doscientos empleados de limpieza, mientras el ayuntamiento se gasta cuatro millones de euros en comprar la cadena de televisión, para darse autobombo…!

Foto propia: la limpieza en la ciudad 1

 

Foto propia: la limpieza en la ciudad 2

 

Foto propia: la limpieza en la ciudad 3

 

Y mientras, este alcalde permanece desaparecido en los grandes retos de la ciudad: Parque Tecnológico de la Salud, organización del tejido empresarial, del pequeño comercio, de la proyección de la ciudad a través del Palacio de Congresos… temas todos en los que ni está ni se le espera…

Es la cara triste de un populista con maneras de cacique del siglo XIX, sólo que en pleno siglo XXI. A ver cuándo las urnas lo echan, que la población ya está más que harta.

Alberto Granados

About these ads

7 comentarios para “Manual de pepetorrismo”

  1. Alberto Bueno Dice:

    El modelo pepetorrista, si alguna vez lo hubo, está acabado, finiquitado. Granada necesita un soplo de aire fresco y renovado. En esa lista negra de (des)propósitos pepetorristas te quedan otros muchos, así que no cejes en el empeño.

    Un abrazo

    PD: ¿La bandera nacional símbolo fascista? Ya ni siquiera cansa el fondo… Sin lugar a dudas, ese es el principal problema de esta ciudad. ¡Venga ya!
    PD2: Los soplos de aire fresco y renovado, ¿vienen con olor a rosas? Pregunto.

  2. Alberto Granados Dice:

    No, Alberto, la bandera nacional es de todos, aprobada a partor de la Constitución… En cambio sí que veo francamente derechososa la instrumentalización de esa bandera, como una seña vinculada a l franquismo. Esos tiempos de las afirmaciones patrióticas del franquismo, a las banderas del Bernabeu y de la Casa de Campo…

    Y lo que es absolutamente fascista es el monumento a Joseá Antonio.

    Respecto a Rosa Díez, pues no le veo yo posibilidades, aunque sus siglas vayan a contar con muchos desengañados de los dos partidos principales.

  3. Guarrismo urbano « Alberto Granados Dice:

    [...] que convirtió en arte sus propios excrementos enlatados, por qué no vamos a considera a nuestro alcalde un mecenas visionario que marca tendencia. Eso sí, olvidemos lo de Agustín Lara, aquello de [...]

  4. CHEMA RUEDA Dice:

    Curioso fenómeno, pero muy cierto. Pepe Torres es un personaje peculiar, no es responsable de nada de lo que pasa en la ciudad, siempre la culpa es de otros, él solo está para la sonrisa y para lo bueno. El problema (para el, claro) es que nada es eterno y ya lo van calando los ciudadsnos y ciudadanas. Le valió una legislatura, pero no más.

  5. Límites « A los pies de la Sabika Dice:

    [...] A los pies de la Sabika El blog militante de Alberto Granados « Manual de pepetorrismo [...]

  6. Listas Electorales « A los pies de la Sabika Dice:

    [...] simplemente, ante Paco Cuenca o la continuación del modelo “pepetorrista” y todas las demás consideraciones no me [...]

  7. Campaña cero « Alberto Granados Dice:

    [...] he señalado más de una vez que la esencia del “pepetorrismo” consiste en buscarse un enemigo que cargue con su propio letargo político (normalmente, la Junta [...]

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d bloggers like this: